
En estos últimos días, debido a un descanso forzoso por una reciente dolencia, recordé que cuando era joven, al recibir mi salario cada fin de mes, me dirigía a una librería o a una venta de discos para disfrutarlos al llegar a casa. Así, poco a poco nació mi afición por la lectura y la música, que hasta la fecha son mis pasatiemps favoritos.
No sé por qué razón, surgió el nombre de un libro que se llamaba "A través del desierto", que nos leía mi mamá antes de dormir, pero desafortunadamente no recuerdo el autor. Cerré los ojos y me encontré en mi dormitorio de niña, sentí el roce de las sábanas en mi rostro, acompañada únicamente por la suave voz de mi mamá, que nos iba relatando las aventuras de dos niños atravesando el desierto. La habitación iluminada por una luz rosada, reflejaba el tono de la pantalla de la lámpara de la mesa de noche, había un ambiente de paz, haciendo más íntimo y acogedor el lugar. Me imaginaba caminando al lado de los niños en el desierto, con un sol abrasador que iba minando mis fuerzas, con rumbo desconocido al que me iban conduciendo los niños montados en un gran elefante. Hice un esfuerzo por recordar la razón por la que había que seguir por el desierto, entonces recordé que los dos niños, junto a sus padres, acababan de llegar de Inglaterra e iban rumbo a un campamento en donde su padre había sido asignado para trabajar; pero hubo una tormenta de arena, se separaron y se perdieron. Ahora lo que quedaba era seguir las huellas de una carabana para encontrar el campamento o por lo menos averiguar el paradero de sus padres.
Seguimos caminando esperando encontrar a alguna persona, pero no tuvimos suerte, el agua se nos estaba acabando y nuestra sed iba en aumento. Desapareció el sol y fue cayendo la noche, entonces comenzó el frío, yo trataba de envolverme en la sábana, que no alcanzaba para cubrir a los otros, uno de ellos extendió su capa y así pasamos la noche. Seguramente me quedé dormida por un segundo.
Escuché una melodía que me hizo despertar de mi ensueño, era el sonido de una sonata de Mozart que había colocado en mi aparato de sonido, eso me hizo regresar a la realidad, aunque confieso que me hubiera gustado seguir con mi sueño de niña, que me había traído tan gratos recuerdos de mi niñez al lado de mi hermana y mi mamá. Así pues, terminó el hermoso vuelo a la imaginación y pensé en los efectos que la lectura y la música pueden causar en una persona, transportándola hacia lugares y momentos lejanos que invitan a una mirada al pasado, en donde una vuelve a ser niña.
Me entró curiosidad e investigué en Internet sobre el libro y encontré la información que necesitaba, el autor del libro es Henry Sienkiewicz,premio Nobel de Literatura en 1905. "A través del desierto y de la selva" es una obra de aventura para lectores adolescentes. Sienkiewicz también es autor de Quo Vadis, un libro que sí es conocido, sin embargo me pregunto por qué "A través del desierto y de la selva" no es un libro famoso.
Mi relato de ensueño anterior fue algo que elaboré desde mi imaginación y no tiene nada que ver con la novela real que narra algo sucedido en Egipto, 1885. Revuelta encabezada por Mahdi, un sujeto que se autoproclama un enviado de Mahoma contra la nominación inglesa. Stas y Nel, un chico polaco y una niña inglesa, hijos de ingenieros que trabajaban en la construcción del canal de Suez, son raptados por los seguidores de Mahdi, pero logran huir.
La historia nos traslada a Egipto, a mediados del siglo XIX. Los británicos y otros colonos trabajan en el mantenimiento del Canal de Suez, y entre ellos se encuentran dos ingenieros bien situados económicamente, un polaco, cuyo hijo de trece años se llama Stas, y otro inglés, cuya hija Nel, cuenta con ocho años. Surge en Egipto y Sudán un movimiento revolucionario encabezado por Mahdi (en árabe, el bien dirigido), que, empuñando la cimitarra en el nombre de Alá, pretenden expulsar a los colonos británicos y al gobierno egipcio, que está aliado con ellos, para establecer un fuerte foco islámico desde el cual dominar el mundo entero. Los niños son secuetrados y los llevan a través del desierto egipcio hasta Khartum (Sudán), donde Mahdi acababa de establecer su capital. El objetivo es utilizar a los niños como rehenes a cambio de la familia de un importante líder del movimiento. Los niños se verán arrastrados a la selva de Kenia, donde lucharán por sobrevivir, llegar hasta sus padres y evangelizar a los tribus del lugar, pasando por una serie de fascinantes aventuras. La novela cautivará por su intensidad emocional. Stan representa un modelo de coraje, fortaleza en la fe y en las convicciones, audacia, y deseo por vencer las dificultades. En medio de las dificultadds con los musulmanes, comienzan a dar testimonio de su firmeza en la fe cristiana, aún a posible coste de su vida. Esta firmeza les lleva a anunciar la Buena Nueva a miles de indígenas, a pesar de ser sólo unos niños.
Resulta curioso cómo de repente recordé el nombre de este libro del que escuché sus relatos en mi niñez, que ahora valoro más por tratarse de algunos datos históricos, después de haberme dedicado a estudiar Historia durante algunos años,una novela que menciona al Sudán cuando era colonia británica.
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